Epsy Campbell: la mujer afrodescendiente que rompió paradigmas

Ella es una mujer con una vida determinada por su carácter, por su empeño en alcanzar sus sueños y por el compromiso hacia sus propios ideales

Hoy está más que lista para asumir dos importantes cargos dentro del gobierno de Carlos Alvarado Quesada, luego de haber enfrentado “la más emocional” campaña política de su vida

Bajo el nuevo gobierno, espera trabajar fuerte para Limón, Puntarenas y Guanacaste, regiones que demandan respuestas a sus grandes necesidades socioeconómicas

Por Karol Ramírez Chinchilla.

Al observar el camino recorrido en la política costarricense, Epsy Campbell Barr afirma estar segura de que más mujeres se atreverán a dar un paso al frente para ocupar puestos de decisión desde los que puedan transformar el país. Mientras ella se prepara para asumir nuevos retos en su vida política y profesional, el mundo voltea sus ojos para observarla como la primera mujer afrodescendiente en llegar a una Vicepresidencia de la República en Latinoamérica.

“Estoy segura de que más mujeres se van a atrever y darán un paso adelante en la política, creo que vamos caminando hacia ello, sé que más mujeres estarán en la primera fila listas para transformar este país y habrán más hombres comprometidos para que podamos compartir el poder y las responsabilidades que conlleva”, comentó Campbell Barr.

Su oficina en la Asamblea Legislativa estaba vacía, a la espera de la llegada de los nuevos miembros del Plenario, como sucede cada cuatro años. Sus pertenencias ya habían sido retiradas en su mayoría y, aunque quedaban algunos objetos de su propiedad, era palpable que llegaba el fin en una de las páginas de la historia de su vida política, el final de su segunda diputación en el Congreso de Costa Rica.

Vacíos estaban los espacios que ocupó durante los últimos cuatro años, pero llenos de entusiasmo y compromiso estaban sus pensamientos y sus expectativas por lo que vendrá para ella en Casa Presidencial, cuando asuma la Primera Vicepresidencia de la República, así como en la Cancillería, cuando ocupe el cargo de ministra de Relaciones Exteriores bajo el gobierno del presidente electo Carlos Alvarado Quesada. Ella será la primera mujer en dirigir la Casa Amarilla.

“Quiero que las muchas mujeres jóvenes costarricenses observen que algunas mujeres vamos ya caminando, abriendo camino, que podemos hacer cosas extraordinarias para y con las mujeres de este país”, acotó la ex legisladora, de 54 años de edad, economista de profesión.

Vestida impecablemente con un traje coctel negro y una versátil pashmina para cubrirse del leve frío perceptible ese último martes de abril, Epsy nos invitó a tomar un espacio en la que fue su mesa de reuniones, acompañada de su esposo Berny Venegas y uno de sus asesores. Venía de cumplir una actividad y mientras atendía nuestra entrevista degustaba una rápida merienda para continuar su día.

En poco más de una hora, la ex diputada hizo un repaso por su vida personal, familiar y profesional, por el camino que ha recorrido en la política y por los nuevos desafíos que vienen para ella en el nuevo gobierno de Costa Rica para el periodo 2018-2022.

En la entrevista recordó también momentos de una intensa campaña política que, afirma, es “la más emocional por mucho” que haya vivido en toda su vida, una campaña política que demandó toda su atención, sin dejar de lado las responsabilidades que exigía su curul, desafiando las distancias, el tiempo y sus propias energías.

Con los ojos cargados de ese brillo característico de quien está feliz, ella observa su futuro con esperanza, con genuinos deseos de trabajar por el país y de cumplirle a una Costa Rica que le cedió al Partido Acción Ciudadana (PAC) una segunda oportunidad para seguir construyendo, una Costa Rica que confió en la propuesta de Carlos Alvarado Quesada en medio de una campaña electoral atípica, como pocas en la historia nacional.

“Quisiera que estos cuatro años volvamos los ojos a Limón, Puntarenas y Guanacaste. Coloco a Limón y Puntarenas en primer lugar porque son provincias que presentan niveles de rezago no aceptables. Muchas de esas personas no votaron por nosotros porque no se sienten representados con la política de los últimos tiempos, debemos volver con esa visión territorial para dejar sembradas las semillas”, comentó.

Campbell Barr indicó que espera que al terminar este gobierno, “la gente reconozca que dejamos todo para cumplir lo que prometimos”, que la gente observe que el contrato pactado en campaña política con el plan de gobierno cumplió con trazar el camino hacia el cumplimiento de las iniciativas.

“No podemos resolver los problemas históricos, pero podemos avanzar para alcanzar procesos de desarrollo, el motor está en el emprendedurismo, en la micro, pequeña y mediana empresa, en la empresa privada. El gobierno es facilitador de los procesos para que la riqueza se construya desde ahí, para que se generen condiciones sociales, políticas y económicas, para que las empresas se desarrollen en esas zonas y las propuestas de emprendimiento encuentren oportunidades”, acotó.

La emoción cambia el tono de su voz cuando recuerda momentos determinantes de la campaña política con miras a la segunda ronda electoral del primero de abril, una “gran revolución ciudadana”. Para ella, estos momentos deben ser capturados para que no mueran jamás y espera recapitular estas vivencias en alguna grabación que, a título personal, ella misma realizará.

“La revolución la hizo la gente. Carlos representa una generación de personas jóvenes que dieron un paso adelante y el PAC representó un vehículo para esa trasformación, aun con la crítica que tenía la ciudadanía sobre nosotros, una crítica válida que tomamos con respeto para cambiar aquello que nos indicaron que hicimos mal. Aun así, la gente decidió dar una nueva oportunidad porque era como darle una nueva oportunidad al país”, aseveró.

Su carrera política

Epsy Campbell Barr recibió con sorpresa la amplia cobertura que dio la prensa internacional al conocer los resultados de la segunda ronda electoral en Costa Rica. Lo que significó la cobertura de una elección nacional, mantuvo el foco sobre ella al analizar que se convertía en la primera mujer afrodescendiente en llegar a una Vicepresidencia de la República en Latinoamérica.

Las entrevistas concedidas a diferentes medios de comunicación en Europa, Estados Unidos y América Latina enfocaban su atención en esta característica que para ella viene intrínseca en su esencia, en su militancia durante 16 años en el PAC y en los años que ha servido al país desde cargos de elección pública, entre ellos sus dos veces como diputada.

“Una se mira a una misma, como todas nos vemos al espejo, y nos vemos como lo que somos. A pesar de que he estado vinculada a la política, no fui consciente de que era la primera candidata afrodescendiente a una Vicepresidencia, que podía llegar a ser la primera, no lo procesé”, dijo con algo de asombro aún, mientras hacía pausas para tomar agua de coco.

Continúa: “¡Esta era una noticia global de una elección nacional y tenía que ver conmigo, con mi historia de vida!”. Al fin y al cabo creo que está bien que en Costa Rica pasen estas cosas porque es como un efecto demostración para otros países, para abrir la puerta a otras mujeres que, como yo, tienen mayor dificultad para llegar a puestos políticos y de representación”.

A su juicio, esta característica que hoy expone al mundo “abre puertas a la democracia, no solo pensando en la experiencia personal, sino que contribuye a la construcción de nuevos imaginarios, que le permiten a niñas, jóvenes y mujeres pensar que es posible, cuando uno piensa que es posible trabaja para conseguirlo”.

Cuando recuerda sus inicios en la política, se remite a aquel momento cuando por estar involucrada en diferentes temas relacionados al activismo social y ambiental, el PAC la invitó a una reunión pues definirían en una Asamblea a sus representantes para las diputaciones y habían reservado algunos espacios para líderes de la sociedad civil.

“Me había destacado de alguna manera en las luchas de los derechos de las mujeres, en temas ambientales, de derechos de los pueblos y mujeres afrodescendientes, una comisión empezó a identificar a cuáles personas se les podía invitar y me llamaron para presentar mi nombre en la asamblea de elección de personas candidatas a diputación en el 2001”, puntualizó.

Se enfiló en la política sin pensar nunca en alcanzar lo que hoy ha logrado, tenía algunas reservas con la política porque dice que, a pesar de que sabía que estaba relacionada con cosas buenas, algunas de sus prácticas no le gustaban.

“He tenido importantes oportunidades en la política y soy agradecida, no es un lugar fácil pero he tenido oportunidades importantes de llegar a la Asamblea en dos oportunidades, he sido presidenta de mi partido en poco más de 16 años de militancia”, agrega la vicepresidenta electa, quien también participó en una elección interna del PAC con un precandidatura presidencial ante su compañero Ottón Solís, de quien afirma haber aprendido de su determinación y de su visión en la ética en la función pública.

Campbell Barr aseveró que “mi vida política, con sus altibajos, me ha permitido servir a mi país, transformar la sociedad donde uno vive para que sea un lugar mejor, con los mismos derechos y condiciones y que la gente pueda ser feliz, por eso necesitamos instituciones eficientes porque todos queremos las condiciones para gestionar nuestra propia felicidad y ocupamos un Estado que permita el crecimiento personal”.

Hoy está más que preparada para sus dos cargos dentro del gobierno, pero de la campaña política sí quedan muchísimos recuerdos de momentos vividos con “con demasiada intensidad”, con una celebración de resultados en la que lloró, se abrazó y agradeció la decisión de Costa Rica junto a su esposo Berny Venegas, sus seres queridos y sus compañeros de partido.

Con emoción afirma que esta elección “la ganó la generación de las personas menores de 35 años, que se metieron de cabeza e hicieron cosas extraordinarias”. Este fue “el activismo más puro, es la revolución ciudadana más extraordinaria que hayamos visto en América Latina”, añadió.

“Es una de las cosas más impresionantes que he podido ver en mi historia política y en la historia política nacional, fueron los nietos de quienes hicieron la revolución del 48” quienes encabezaron esta gran revolución ciudadana en el 2018, acotó.

Su vida

Contrario a lo que la mayoría de costarricenses cree, Epsy Campbell Barr no vivió su infancia en la provincia de Limón, ella creció entre dos zonas: Desamparados y en Los Colegios, Moravia. Nació y vivió también en San Francisco de Dos Ríos. “Estuve en Limón cuando me casé, yo conocí Limón a los ocho años, pero cuando me casé por primera vez me fui a vivir a Limón como 10 años, cuando tenía 20”, recuerda.

Su padre imaginaba para su hija un futuro prometedor como médico, pero ella siguió sus pasos y se inclinó a la Economía. Al repasar momentos determinantes en su historia de vida, ella cuenta su primer embarazo a los 20 años de edad, una noticia que marcó su futuro pues debió hacer cambios en sus actividades como estudiante universitaria, como estudiante de Danza en la Universidad Nacional y como integrante de la Orquesta Sinfónica Juvenil.

“Fue un momento donde tenía responsabilidades, tenía que trabajar, trabajé desde joven. La verdad dependía de mi trabajo para tener unas condiciones mínimas de sobrevivencia, venía de una familia donde no tenía que trabajar para estudiar, me brindaban las condiciones, pero cuando tuve a mi hija y quedé embarazada mi condición socioeconómica cambió de manera importante”, recuerda.

En su época de juventud afirma estar involucrada en actividades vinculadas no solo con su desarrollo personal, sino más bien social. “Siempre fui activista, estuve en la asociación de estudiantes en la Universidad, fui fundadora de una organización de temas ambientales, estuve vinculada con ese tipo de acciones voluntarias para el mejoramiento de las condiciones de vida, no solo mías”, dice.

Enérgica asevera que las dificultades en su vida no las ha visualizado nunca como una “carga sino como un cambio de condiciones, siempre he tenido una actitud positiva ante la vida, lo que parece difícil lo logro reconstruir y le encuentro sentido en la vida”.

A esa conclusión llegó luego de recordar también el año 1991, cuando Limón fue azotado por un terremoto de 7,6 en la escala de Ricther, el cual dejó 48 muertos, 651 heridos y 4452 casas colapsadas en Costa Rica. “Yo vivía en Limón, cambió mi vida porque mis hijas se vinieron a San José y yo debía reconstruir la casa que quedó en el suelo. Este fue otro memento importante en donde tuve que enfrentar diferentes desafíos (...), fue otro momento importante que va delineando cuál es el rumbo que una va tomando en la vida”, manifiesta.

Su visión de la educación superior pública

Epsy conoce el modelo pedagógico a distancia, pues una de sus maestrías fue cursada bajo este modelo. Para ella, el método a distancia reta al estudiante a sacar su propia firmeza en la autodisciplina, una condición que no se aprende en la escuela, ni en el colegio.

Al referirse a la educación superior pública en Costa Rica, la futura canciller destaca a la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y a la Universidad Técnica Nacional (UTN) como las universidades más democráticas, pues “llegan a sectores de gente que más necesitan, a precios accesibles y con modelos que permiten estudiar a las personas que quieren estudiar y vienen de colegios públicos, en su mayoría”.

“La UNED ha demostrado que con poca plata proporcionalmente en recursos FEES (Fondo Especial para la Educación Superior) tiene extraordinarios resultados y llega hasta el último huequito de este país y lo ha logrado con un sistema educativo complejo, de disciplina personalísima que no la enseñan en la escuela ni en el colegio, sino que hay construir a fuerza. Ha hecho una transformación para llevar la educación universitaria a muchas personas y, principalmente, a muchas mujeres”, indicó.

Campbell Barr considera que se debe seguir invirtiendo en la educación superior pública, pero debe hacerse esfuerzo para que esta educación sea más accesible a todos los estudiantes de colegios públicos que quieren continuar con la educación superior. “La meta es que los estudiantes de colegios públicos que tienen las condiciones para continuar con la educación superior, las universidades públicas les abran las puertas”, recalcó.

Para ella es fundamental estandarizar la calidad hacia las universidades privadas y que tanto universidades públicas como privadas continúen graduando estudiantes de alta calidad profesional para que puedan ejercer con éxito en el mercado laboral.

Epsy cree que los estudiantes universitarios son personas con una “visión de mayor compromiso, se ponen la camiseta por el país, es una generación que va a hacer una transformación en el país. Las Universidades tienen que ser gestoras y aliadas estratégicas para lograr un desarrollo inclusivo, equitativo y moderno” de esta población.

Finalmente, para terminar nuestra conversación le propusimos un juego de palabras bajo la indicación de que a cada término, expresara lo primero que llegara a su mente. Estas fueron sus respuestas:

Familia: Soporte
Travesura: Juego
CONARE: Universidades Públicas
FEES: Recursos para Universidades Públicas
Vida Estudiantil: Diversión, aprendizaje
Derechos Humanos: para todas las personas
Diálogo nacional: Gobernabilidad
Equidad: una aspiración
Política: una herramienta para la transformación
Costa Rica: el precioso país donde me tocó nacer

Epsy Cambpell Bar en breve

• 54 años de edad
• Dos hijas: Tanisha y Narda Swaby
• Casada con Berny Venegas
• Economista de profesión
• Centros educativos: Escuela de Las Gravilias, Escuela Ricardo Jiménez, Liceo Franco Costarricense, Universidad de Costa Rica (UCR), Universidad Latina, Fundación de Ciencias Sociales de España (maestría a distancia), Formato Educativo, Universidad de Cádiz (maestría híbrida).

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